Andrés Manuel presidente

Enviado el 11/07/2018 por en Política

teleTabasco tiene por primera vez un presidente de esta tierra y esto ha llenado de alegría a la mayoría de los tabasqueños, incluso de otros partidos, pero la historia pudo ser diferente si AMLO se rinde cuando le renunció a la Oficialía Mayor a González Pedrero o cuando perdió la gubernatura primero ante Salvador Neme y seis años después ante Roberto Madrazo o cuando su gente fue garroteada en la manifestación que realizaba en Plaza de Armas o ante el desafuero que enfrentó siendo Jefe de Gobierno del D.F. o cuando falleció su esposa Rocío o cuando perdió en el 2006 ante Calderón o en el 2012 ante Peña Nieto o ante la andanada de ataques en casi todos los medios de comunicación incluso con mentiras o medias verdades y se le cerraban los espacios en los medios convencionales de comunicación o cuando un problema cardíaco lo hizo detenerse por unos días. Pareciera que esta es la crónica de una historia de fracasos tras fracasos.

Andrés ha demostrado ser un hombre de ideales, de una capacidad impresionante para resignificar sus derrotas y reponerse de ellas, la resiliencia se hace en vida en él al caer y no permanecer en el suelo, respira, toma fuerzas y sigue, pierde una batalla, pero su mirada no estaba puesta en una batalla sino en ganar la guerra. Sus adversarios lo consideraron liquidado una y otra vez y en cada ocasión logró reponerse del golpe y volver a hacer camino al andar hasta capitalizar todas sus experiencias y llegar a la meta trazada.

Aún recuerdo ellos días aciagos en los que solo un puñado de indígenas y unos cuántos líderes y algunos ciudadanos creían en él. Eran tiempos de insultos, de segregación para su familia y los que se atrevían a simpatizar con él.

Me emociona hoy recordar a su esposa Rocío que lo acompañó a su aventura en el Instituto Indigenista en el salto al vacío sin red de contención al que se lanzó al aceptarse ser el candidato a la gubernatura del estado por el Frente Democrático Nacional y luego al PRD. Cuando renunciar al PRI o militar en un partido diferente siendo real oposición, significaba la muerte política y social. Rocío Beltrán que en paz descanse fue su apoyo, inspiración y consejera. Su administradora y su freno, a la vez que su impulso. Lo hacía tocar tierra cuando su ego lo empezaba a marear, pero también a su impulso cuando el golpe de ánimo le bajaba la guardia.

Rocío fue víctima de insultos y empujones, fue expulsada de la sociedad y los dejaron de invitar a cualquier reunión social, sus hijos casi no eran invitados a fiestas infantiles de sus amiguitos, y la gente le hacía sentir de alguna manera que no eran apreciados.

Ella pasó, más malas que buenas con Andrés Manuel y se sobrepuso, era tierna, pero era a la vez fuerte, su carácter le hacía tomar el liderazgo en casa y en algunas ocasiones casi hacía actos de magia con los pocos bienes que tenía cuando vivían en su casa de Galaxias, sobre todo cuando Andrés le pedía que le diera algo de comer o alguna ayuda a las muchas personas necesitadas que lo iban a visitar o a pedir apoyo o consejo o ayuda.

Rocío que acompañó desde que contrajeron matrimonio hasta que la muerte los separó, víctima de una grave enfermedad cuando él era jefe de gobierno del entonces Distrito Federal. Recuerdo vagamente a Andrés Manuel muy joven en la casa de mis papás, platicando de política con mi papá Jesús Sibilla Zurita quien le tuvo gran aprecio.

Decía mi padre que Andrés Manuel era un idealista y que los idealistas sufren mucho en política. Luego Andrés renunció al gobierno de Enrique González Pedrero y luego al PRI, aceptó la candidatura al gobierno de Tabasco por el Frente Democrático Nacional.

La gran mayoría de los medios de comunicación alimentados por gente del gobierno del estado dijeron muchas cosas de Andrés Manuel, como que iba a quemar las Iglesias, a quitar la educación particular y muchas otras medidas de este corte comunista, como el silenciamiento de los medios de comunicación que en su mayoría no estaban silenciados realmente sino más bien, alineados, tiempos de férreo control gubernamental a la prensa en general aquellos.

Después de perder esa primera elección y denunciar fraude del que fue víctima en el 89, un día me habló por teléfono y me pidió vernos, lo recibí en mi casa, me contó de sus proyectos, me pidió que trasmitiera sus comunicados, accedí, pero también me pidió una entrevista, y yo sabía lo que significa entrevistar al principal opositor de Tabasco en aquellos tiempos, sin embargo, le dije que sí.

A esa primera entrevista llegó acompañado solo de Rocío su esposa, nadie lo acompañaba pues, y cuando le pedí que pasara a la cabina, Rocío le dio una bendición y se dispuso a la charla. Ya al aire lo cuestioné fuertemente, pero él parecía tener todas las respuestas.

Desde ese tiempo, desde ese mismo día, empezaron los ataques hacia él y hacia Telereportaje, hacia mi persona y la XEVA estación de radio que nos albergaba en aquellos tiempos. Insultos, amenazas, peticiones de que me quitaran mi licencia de locutor a mí y a Fernando Pazos la concesión de la estación de radio.

Por cierto, que hago un reconocimiento a Fernando Pazos De la Torre que nunca flaqueó en defensa de la libertad de expresión, que nunca me dijo bájale o mostró temor, Fernando siempre estuvo comprometido con la verdad, con el periodismo abierto y objetivo, fue mi querido amigo y aliado en el compromiso de informar sin mordazas.

Después de eso, vinieron muchas presiones y amenazas, muchas amistades que dejaron de saludarnos, críticas en medios escritos e incluso presiones de amigos de mi papá que me querían que le bajara, que le dejara de dar espacios a Andrés Manuel y a la oposición que gradualmente crecía aquí en Tabasco.

Andrés Manuel nos sorprendió cuando lo vimos como candidato al gobierno por primera vez y le dijeron que no podía y no le importó, nos volvió a sorprender cuando de nueva cuenta aceptó ser candidato al gobierno enfrentando a Roberto Madrazo y le indicaron que estaba loco y no escuchó, luego cuando dijo que iba por la dirigencia nacional perredista, algunos ya empezaban a creer en él, sin embargo, le dijo mucha gente que era demasiado, la buscó y la ganó y realizó un buen trabajo al frente de esta.

Cuando expresó que iba por la jefatura de gobierno del D.F. volvió a sorprender y hubo voces que de nuevo le dijeron que no podría, sin embargo, lo logró y realizó un excelente papel como jefe de gobierno. Cuando por primera vez quiso ser candidato a la Presidencia de la República, las voces desanimándole se escucharon de nuevo, pero una vez más se dejó llevar por su olfato y convicción y enfrentó las elecciones más competidas de la Historia, la que en medio de lo que muchos llamaron un gran fraude cibernético, perdió por una nariz.
Después del fraude se repuso de la derrota y una vez más lo intentó y otra vez la pregunta generalizada fue ¿no se dio cuenta? Ya lo dijeron en las urnas que no, ¡es un loco, orate, idiota! No sabían que Andrés Manuel ya estaba blindado, que Tabasco fue su laboratorio de aprendizaje, su gimnasio de ejercitar el músculo de la voluntad, de no escuchar el NO SE PUEDE.

La manera de ejercitar su libertad plena, y sí, fue candidato por segunda vez, y no le fue bien ante un bien parecido joven que prometía lo que este país no había tenido, no sé bien qué, pero prometía y de alguna manera sedujo a este pueblo, y aunque no les ayudaron ni siquiera sus hijastras con declaraciones en las que una de ellas trató al pueblo de plebe y más, lo que Andrés Manuel llamó la mafia en el poder, ganó una vez en esa ocasión en la persona de este hombre ávido de ser servido más que de servir, volvió a ponerse de pie después del fracaso, una vez más a recorrer el país y visualizó que muchos de los que le acompañaban más bien lo traicionaban y que la vía del partido que él había ayudado a construir a Cuauhtémoc Cárdenas y muchos más, ya no era vía, ya no era camino, y volvió a la locura de fiarse en la gente, de confiar en que lo que había sembrado a lo largo y ancho de México podía ser cosechado, entonces construyó ahora un movimiento-partido: Morena, como la morenita, como la mayoría de los mexicanos, como esta raza que cae y se levanta y que no deja de celebrar a pesar de sus tragedias y que siempre tiene fe y esperanza, y la llamó así: Morena “La Esperanza de México”.

De nueva cuenta se enfrentó al sistema, a las campañas de publicidad en su contra, los medios de comunicación, a la segregación de la cobertura de las entrevistas de carácter nacional, a las mentiras y medias verdades, a la comentocracia puesta de acuerdo con los poderes facticos de este país para disminuirlo y para destruirlo si eso era posible.

Y de nuevo este orate, como le dijeron entre otros los destacados Diego Fernández y Vicente Fox, este loco como le llamó Yunes Linares dijo, voy. Él confiaba en lo que había aprendido, pero más en lo que había tocado, conocido, comido, olido, escuchado, a través de lo ancho y largo del país, pero confiaba todavía más en los que lo habían conocido, escuchado y tocado, y sabían que él no les podía dar nada porque no repartía ni camisetas ni pollitos ni tejas ni nada de lo que los convencionales políticos se hartan de dar, se convirtió en el político más conocido, pero no a través de los medios de comunicación sino en vivo, en persona, secuela de esa democracia de carne y hueso de la que hablaba Enrique González Pedrero.

López Obrador lo que le daba a la gente era esperanza y el orate se fue a la lucha final convencido de que había algo mejor que el conformismo y el fracaso, así una vez más salió de su zona de confort en busca de su ideal, convencido que un México diferente puede existir y que el voto solo es un principio.

Andrés y yo hemos sido cercanos, pero no tan cercanos como muchos creen, aunque tampoco tan lejanos como otros también calculan. El político haciendo lo suyo, yo comunicador estando a veces de acuerdo y muchas otras veces criticando su actuación, él a veces aguantando los embates y otras defendiéndose, nosotros tratando de estar siempre en nuestro lugar, por cierto, qué difícil es ser amigo de un político y me detengo antes de terminar en dos temas.

La amistad y el profesionalismo, creo que siempre hemos sido amigos, que esta parte esta salvada, aunque no deja de estar afectada por los sentimientos y las emociones. Por mi actividad profesional que como he dicho en ocasiones le ha criticado, pero que le alcanzamos a rescatar del marasmo de presuntos agravios, aunque el ahora presidente puede en algún momento y por la razón que elija, decidir que esa amistad ya no existe.

El profesionalismo puede ser complicado, incluso para los amigos, es más, creo que para los amigos es más complicado, aunque los amigos de verdad entienden que un comunicador tiene que tratar a todos por igual en la tarea de informar, en la tarea de criticar. Escribir este documento ha sido para mí retroalimentación, pero también de cuestionar y confrontación. Para finalizar pido a Dios le dé a Andrés sabiduría, paciencia, y sea justo en su actuar como mandatario, que sepa escuchar a su pueblo, que sea magnánimo y sepa poner a cada quién en su lugar, sino lo señalaremos, lo confrontaremos, aunque sus defensores a ultranza nos ataquen, es nuestra obligación, es nuestro compromiso, no podemos traicionar nuestra razón de ser, todo aquél que votó incluso quien votó por otro tiene el derecho y la obligación de reclamarle, de señalarle si no cumple con lo prometido y pobre de él si se convierte en lo que criticó, si al final es más de lo mismo, porque este mismo pueblo que hoy lo ha elegido, que lo cuida, que le ha demostrado gran cariño, mañana le podría dar la espalda si desvía su camino, y pido a Dios que a nosotros, nos dé la capacidad de ser buenos ciudadanos, trabajadores, productivos, honrados, respetuosos de las leyes y cívicamente comprometidos porque por muy hábil que sea el pejidente, sin un pueblo que lo respalde en el trabajo y el combate a la corrupción: no lo podrá lograr.

Yo no quiero que gobierne un partido, no quiero que gobierne un hombre, quiero que gobierne la paz, el amor, la justicia, el progreso y el orden, el nombre del gobernante puede gustar a unos y a otros no, lo importante es que gobierne y lo haga bien.

Texto leído por el periodista Jesús Sibilla Oropesa en el programa Telereportaje

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