Seguirán las investigaciones: Fiscalía

Enviado el 20/09/2019 por en Ciudad

Luis Ruiz Sandoval Frade
Rumbo Nuevo
El titular de la Fiscalía General de Tabasco (FGT), Jaime Lastra Bastar, dejó en claro que tener en manos del expediente el acta de defunción del señor Amet Ramos, involucrado en demandas por diversas anomalías, no habría una diferencia en la carpeta de investigación, el presidente de la mesa directiva del Congreso estatal, Rafael Elías Sánchez Cabrales, dijo que para evitar especulaciones, se tiene que investigar.
En este sentido, el funcionario de la Fiscalía General de Tabasco, destacó, que ya se solicitó la entrega de este documento, pero que ello, a pesar de poder contar con este documento, no debe haber cambios en el tema del expediente.
Por ello, Jaime Lastra Bastar, fiscal General del Estado (FGE) consideró que tener el acta de defunción del exsecretario de Planeación y Finanzas del gobierno del estado en la administración del ex gobernador Arturo Núñez Jiménez, Amet Ramos Troconis, “no hará una diferencia en la carpeta de investigación”.
Por ello, reiteró que ya se ha solicitado a la Fiscalía General de la República (FGR) el apoyo para obtener el acta con la que se valide que el investigado ha fallecido, y por lo tanto, el Estado ya no puede someterlo a ningún castigo o proceso.
Por lo cual, se está en este tema, y que en su momento, con el documento, se tomarán las decisiones pertinentes siempre con apego al estado de derecho.

Se tendría que investigar
Por otra parte, el presidente de la mesa directiva del Congreso de Tabasco, Rafael Sánchez Cabrales, comentó que si hay dudas sobre la muerte de Amet Ramos Troconis, ex secretario de Finanzas de la administración pasada, se podría investigar.
“Por supuesto, que sería grave que se hubiera falsificado el documento del acta de defunción, como señalan rumores, de quienes no creen que el exfuncionario de la pasada gestión, efectivamente haya fallecido.
E independientemente de ello, destacó que la gente puede confiar en que el Congreso hará un trabajo serio en la calificación de las cuentas públicas, donde no permitirán que el asunto se politice o sea usado con fines de revancha.